Ayacucho vive una realidad que duele. Mientras nos dicen que la economía de la región «crece» y que hay plata por la minería y el campo, en la calle la cosa es distinta. Plata hay, pero lo que falta son autoridades que sepan qué hacer con ella. Nuestros líderes actuales no tienen capacidad ni organización. Se han vuelto expertos en dar excusas, pero no en terminar obras. Es indignante que, desde el 2018, se hayan dejado de usar más de 2,117 millones de soles. Con ese dinero, se podrían haber construido 14 hospitales nuevos.
Un caso que ejemplifica esta inoperancia es el Estadio Cuna de la Libertad Americana. El Gobierno Regional dice que ya «gastó» casi toda la plata de las obras, pero cuando vas a ver la construcción, no hay nada. En los papeles del gobierno, está pagado casi al 100%, pero si vas a verlo, solo han avanzado un poquito (22%). En resumen, la plata ya salió de la caja, pero el estadio sigue siendo un montón de tierra. ¡Nos están mintiendo en la cara!
Mientras los alcaldes se guardan la plata o la gastan mal, nuestra gente sufre las consecuencias. 9 de cada 10 postas médicas en Ayacucho están en mal estado. No hay medicinas, no hay equipos, y los techos se caen. Más de la mitad de nuestros niños sufren de anemia. Eso significa que estamos condenando el futuro de nuestros hijos por culpa de autoridades que no saben gestionar un proyecto de salud.
Ayacucho es una región rica, pero está gobernada por gente que no da la talla. Ya no podemos seguir eligiendo a los mismos que dejan las obras a medias. Para este 2026, necesitamos elegir a gente que sepa trabajar, que tenga un equipo de profesionales de verdad y que no le tiemble la mano para botar a los corruptos. No necesitamos más «obras de papel», necesitamos agua en las casas, hospitales de verdad y trabajo digno para todos. ¡Ayacucho merece respeto!


